Miércoles, 26 de octubre de 2011
Exclusión Social:
Hemos comenzado la clase teórica, con el concepto de exclusión social como un proceso de separación de un individuo o grupo respecto a las posibilidades laborales, económicas, políticas y culturales a las que otras si tienen acceso y disfrutan (Giner lamo de Espinosa y Torres, 1998, Diccionario de sociología).
Se nos puede considerar excluidos si estamos fuera de nuestro entorno como por ejemplo en el hotel Rich y en la ópera, se nos puede considerar excluidos pues, como en mi caso, yo, no puedo permitírmelo, se me consideraría excluida al no poder acceder a un determinado nivel de vida.
La exclusión social se puede dar de dos formas:
__ Por falta de recursos (por ejemplo los económicos).
__ Por características físicas, psicológicas, etc.
Sobre el papel, estos individuos pueden acceder a aquello que se marquen pero en la realidad ello va a depender de sus actitudes, posibilidades, oportunidades, etc.
Los procesos de exclusión son siempre muy útiles.
Uno de los principales elementos que nos incluyen dentro de la exclusión social es la POBREZA.
La definición de la pobreza, aludiendo a una de las autoras más relevantes referido a la pobreza y exclusión social, Mercedes Reglero, se refiere a la pobreza en sentido cuantitativo, que describe la desigualdad y marginación generada por la escasez de recursos económicos.
Además de este tipo de pobreza, nos encontramos con la pobreza cualitativa, que amplía aún más el concepto anterior pues hace alusión a las situaciones derivadas de la falta de oportunidades para la integración social. Medir la pobreza es muy complejo pues, supone realizar un juicio de valor y condicionante en la toma de decisiones, sobre todo de las grandes organizaciones y gobiernos.
Diferentes escritores y organismos internacionales emplean la concepción de pobreza relativa. Es un término que se refiere a la distribución de ingresos de una sociedad dada, íntimamente relacionado con la desigualdad económica y la estructura social e institucional. Defiende que los pobres a quienes disponen de un nivel de ingresos inferior a la media de los que perciben en un contexto concreto de hogares o personas.
Todo esto hace que se dé más importancia al contexto histórico del entorno, de sus costumbres y valores.
Podemos dar alusión a la Unión Europea que utiliza una medida parecida puesto que considera pobre a toda persona situada por debajo de los 60% de la mediana del total de ingresos obtenidos para evitar que el valor pierda representatividad en una distribución con puntuaciones extremas.
Es aquí cuando se puede discernir entre dos niveles de pobreza relativa:
La pobreza individual leve: donde suponía un 20-60%.
La pobreza individual severa: donde se encontraban los individuos situados por debajo del 30%.
Podemos aludir, la existencia de otro tipo de pobreza tal y como es la denominada pobreza absoluta, como una medida global del umbral de subsistencia. Es la condición caracterizada por una privación severa en la satisfacción de las necesidades humanas básicas. Haciendo hincapié al Banco Mundial, podemos decir que concreta el término y estipula que viven en esta situación las personas y colectivos que disponen de menos de un dólar americano diario para su supervivencia.
Podemos hacer alusión a la crítica del reconocido Amartya Sen, premio Nobel de Economía en 1998, por sus contribuciones a la Economía del Bienestar. Defendía que no hay una correspondencia estrecha entre la pobreza vista como escasez de ingresos y la entendida como incapacidad para satisfacer algunas necesidades esenciales. Por todo ello, la pobreza no debe medirse solo según el acceso a bienes materiales y sociales sino que es necesario que los sujetos tengan la capacidad de utilizarlos eficazmente permitiéndoles así, ser libres para procurarse su bienestar.
Los indicadores de pobreza
Nos encontramos con el Índice de desarrollo humano.
Empleado por la ONU en su “Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo” (PNUD). Se trata de un indicador compuesto que mide los avances promedio de un país según tres dimensiones básicas: vida saludable (según la esperanza de vida al nacer); la educación (tasa alfabetización adultos, tasa de matriculación de alumnos en primaria, secundaria y terciaria) y el nivel de vida medio digno según el PIB per cápita. Según este programa, la mayoría de las zonas del mundo presentan una mejoría respecto a cálculos anteriores, excepto África Subsahariana.

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